
Estaba en un hotel en París. Estaba esperando para salir por ahí mirando desde el balcón. De repente me dió por coger la cámara e ir haciendo fotos a cualquier cosa, de eso que dejas la mente como en blanco embobado pensando en “no se que cosas”. me di cuenta de que el sol empezaba a bajar y a teñir el cielo.
Hice fotos de los edificios y el cielo pero o se quemaba el cielo o los edificios salían oscuros. Observé el reflejo del sol en el agua estancada del canalón del edificio de al lado (no paró de llover toda la semana). Me pareció bonito el juego de seguir todo el canalón con la vista hasta llegar al reflejo anaranjado de la luz.
La foto es simple pero en mi opinión tiene algo que la hace agradable. ¿qué os parece?
Comentarios recientes